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Gemma Oberth Global Fund Observer

La Organización Mundial de la Salud indica que los casos de TB a nivel mundial están en aumento.

En octubre 2015, la Organización Mundial de la Salud  informó  que el Objetivo de Desarrollo del Milenio (ODM) para detener y revertir la incidencia de la TB (ODM 6c) fue logrado a nivel mundial, en cada una de las seis regiones de la OMS y en 16 de los 22 países de la OMS con alta carga. Si bien este progreso es encomiable, evidencia reciente sugiere que la tendencia se podría estar invirtiendo. El más reciente  Informe Mundial sobre TB  destaca que 10.4 millones de personas se enfermaron con TB en 2015 – 800,000 más que lo registrado en 2014. Dado que los nuevos Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) comprometen al mundo a terminar la epidemia de TB para el 2040, estas estadísticas son preocupantes.

El Fondo Mundial es el más grande financiador de programas de TB a nivel mundial, representando más del 75% de asistencia de donantes para programas de TB. Esto equivale a inversiones de más de $4.7 mil millones en programas para TB en más de 100 países desde 2002. En Uzbekistán, el Fondo Mundial apoya la capacitación del personal así como el medicamento para tratar la TB para que pueda ofrecerse gratis a los pacientes que lo necesitan a lo largo del país. En Bangladesh, las inversiones del Fondo Mundial en TB han evitado más de 577,000 infecciones y han salvado más de 308,000 vidas.

A pesar de este esfuerzo considerable, el Informe de Resultados 2015  del Fondo, indicaba que sus objetivos de tratamiento para TB tal vez eran demasiado ambiciosos. Un total de 8.5 millones de pacientes con TB recibieron tratamiento entre 2012 y 2014, por debajo de la referencia para llegar al objetivo del Fondo de tratar a 15 millones de pacientes con TB durante el periodo 2012-2016. La  nueva estrategia para  2017-2022  del Fondo Mundial, contiene objetivos adicionales, intentando reducir la incidencia de TB en 20% y las muertes por TB en 35% para el 2020 (comparado con las tasas del 2015).

A pesar que el Fondo Mundial tuvo un reabastecimiento exitoso en septiembre, recaudando cerca de $13 mil millones para el periodo 2017-2019, esto es solamente 80% de lo que se requiere realmente. Con fondos limitados, las inversiones deben hacerse de forma más estratégica para llegar a los objetivos. La  nueva metodología de asignación para 2017-2019  del Fondo Mundial, mantiene la división de fondos para TB casi igual como en el pasado – 18% de inversión total (con 51% para VIH y 31% para malaria). Sin embargo, los pequeños cambios en la metodología de asignación significan que habrá un aumento de 25% a los primeros 28 países con la carga más alta de TB resistente a múltiples fármacos TB (MDR-TB).

El avance lento (o incluso invertido) junto a metas ambiciosas y financiación limitada, significa el replanteamiento de la manera en que el Fondo Mundial y sus asociados pueden hacer más para lograr el impacto hacia la eliminación de la TB. Este artículo da una idea de tres áreas clave donde la respuesta podría mejorarse: Representación de la TB en Mecanismos Coordinadores de País (MCP), participación de la sociedad civil y entrega de servicios a las poblaciones clave.

Mejorar la representación de la TB en los MCP

La representación firme y comprometida de la TB en los MCP es crítica para asegurar que las prioridades correctas se reflejen en las solicitudes de financiación y que los subsidios se implementen eficazmente para lograr las metas y salvar vidas. Sin embargo, un  estudio  recientemente publicado por la Asociación Stop TB, destaca la inadecuada representación de los expertos en TB en los MCP. Según el estudio, solamente 14% de los miembros del MCP tienen experiencia específica en TB, una clara sub-representación comparada con los especialistas en VIH (Figura). Más aun, esta experiencia estaba concentrada en un número pequeño de MCP. Solamente 65 de los 114 MCP examinados tenían por lo menos un miembro con experiencia en TB. Donde existe la experiencia en TB, el estudio encontró que esta estaba concentrada entre los representantes del gobierno y organizaciones no gubernamentales. Los representantes de TB para las personas que viven con enfermedades y las poblaciones clave afectadas, estaban ausentes desproporcionadamente.     

Figura: Distribución de la experiencia en la enfermedad entre 1201 representantes de 114 MCP (Stop TB Partnership, 2015)

Ntombekhaya Matsha-Carpentier, líder del Equipo Fondo Mundial y Comunidades en la Asociación Stop TB dice que la voz de los programas de TB históricamente se ha construido sobre cimientos muy débiles. “La incidencia y el activismo alrededor del Fondo Mundial han estado liderados principalmente por la comunidad de VIH/SIDA”, dijo. “A nivel país, los Consejos Nacionales sobre SIDA ya estaban familiarizados con el funcionamiento de múltiples partes interesadas que una entidad como el MCP requiere, así que naturalmente la comunidad de SIDA pudo ser capaz de participar activamente en los MCP.” Es crítico que se mejore la representación de MCP para TB con el fin de garantizar una programación más efectiva y acelerar los resultados.

Comprometer a la sociedad civil

Con la llegada del Nuevo Modelo de Financiación del Fondo Mundial (NMF) en 2014, el énfasis en la participación de la sociedad civil y de la comunidad a lo largo del ciclo de subsidio aumentó significativamente. La importancia de una sociedad civil comprometida sigue siendo institucionalizada con la nueva estrategia del Fondo 2017-2022. En la India – país con el número más alto de casos de TB incidente – la inversión del Fondo Mundial apoya el papel de la sociedad civil en el Programa Nacional de TB, comprometiendo la participación de las comunidades y de los proveedores de atención comunitaria en 374 distritos donde hay baja detección de casos de TB o acceso limitado a los servicios de salud.

La Iniciativa Especial del Fondo Mundial sobre Comunidad, Derechos y Género ha sido un compromiso clave hacia la mejora de la participación de la sociedad civil en los procesos del Fondo Mundial. La Iniciativa ha acogido más de 100 solicitudes para asistencia técnica, ha establecido seis plataformas regionales de comunicación y coordinación y ha apoyado a ocho redes de poblaciones clave mediante una asociación con el Fondo de Red de la Sociedad Civil Robert Carr (RCNF). Mientras continua la revisión de la Estrategia Especial CDG, las partes interesadas han expresado su preocupación en el sentido que esta ha sido débil (o más débil) para la TB. Por ejemplo, los beneficiarios del RCNF son todas redes de organizaciones de VIH, atrayendo la crítica de que la Iniciativa Especial no está bien balanceada hacia el apoyo para que las comunidades de TB y malaria puedan participar. En abril 2015, el Fondo Mundial emitió una convocatoria de propuestas para fortalecer la participación de la comunidad en subsidios del Fondo Mundial para malaria, nombrando posteriormente varias organizaciones de la sociedad civil para que lideren este trabajo. Las inversiones similares en comunidades de TB son limitadas, aunque estas harían que los subsidios para TB sean más eficientes y efectivos.

Adicionalmente, el estudio de la Asociación Stop TB sobre MCP mencionado líneas arriba, encontró que la membrecía de la sociedad civil para TB en el MCP estaba particularmente ausente. De hecho, la mitad de los países con carga alta que son elegibles para subsidios del Fondo Mundial no tienen miembros de la sociedad civil en el MCP que representen a las comunidades de TB. “El valor de la participación de la comunidad en los MCP reside en conocer la experiencia vivida sobre cómo es ser afectado por la TB”, dijo Matsha-Carpentier a Aidspan. “Se trata de contar con personas que conozcan los obstáculos que existen para el acceso a servicios de TB y de escuchar sus opiniones para buscar soluciones”

Priorizar a las poblaciones clave

El compromiso del Fondo Mundial con las poblaciones clave es encomiable. Los resultados preliminares de la actual iniciativa de seguimiento de recursos liderada por el Departamento de CDG del Fondo, indica que aproximadamente 10% de todos los fondos asignados a programas de VIH y programas conjuntos VIH/TB han sido dirigidos hacia programas para poblaciones clave. El Fondo tiene también una Iniciativa Especial con la Asociación Stop TB para mejorar el acceso a la asistencia técnica con el fin de mejorar los componentes de derechos humanos y de género en los subsidios para TB. Sin embargo, un análisis reciente del Fondo Mundial encontró que del total de 49 notas conceptuales en TB solamente 6 tenían programas de derechos humanos con un presupuesto trazable ( artículo GFO). Adicionalmente, GFO ha informado anteriormente  que la nueva iniciativa del Fondo para intensificar los esfuerzos en derechos humanos será diseñada alrededor de siete  intervenciones clave  para reducir el estigma y la discriminación y aumentar el acceso a la justicia identificadas por ONUSIDA, sugiriendo que estará ampliamente enfocada en VIH. Según el Fondo, se realizará más trabajo en el segundo semestre de 2016 para aclarar la forma en que los derechos humanos para TB pueden ser elevados como parte de la iniciativa.

Más aun, la inversión en programas plurinacionales es una manera vital de llegar a las poblaciones clave de TB con servicios. Los mineros, inmigrantes y refugiados representan a poblaciones clave de TB, que presentan con frecuencia alta movilidad y que como resultado de ello generalmente enfrentan obstáculos para acceder a los servicios de TB. Los programas plurinacionales como el del subsidio  TB en el Sector Minero en Africa Meridional, o el subsidio gestionado por la Autoridad Intergubernamental para el Desarrollo para abordar la TB en campos de refugiados en Africa Oriental, son increíblemente importantes. En el siguiente ciclo de subsidios, el Fondo Mundial ya no publicará convocatorias abiertas para subsidios plurinacionales, sino que especificará las regiones y los programas prioritarios que financiarán. Para acelerar el impacto, las prioridades plurinacionales del Fondo Mundial deberían intensificar las iniciativas transfronterizas que abordan las vulnerabilidades de la TB enfrentadas por las poblaciones clave.

Conclusión

Ninguna de estas aéreas es nueva para el Fondo Mundial. Los esfuerzos en las tres áreas han sido encomiables, en particular en los últimos tres años del NMF. Pero las recientes estadísticas de la OMS claramente indican que no se está haciendo lo suficiente. Mientras esperamos las decisiones de la Junta sobre subsidios plurinacionales e Iniciativas Estratégicas en noviembre, y las cartas de asignación de país en diciembre, el enfoque del Fondo Mundial sobre TB debe elevarse. En caso contrario, el ODS para eliminar la enfermedad para el 2030 puede quedar fuera del alcance.