Also available in: English

Fuente: Fondo Mundial

GINEBRA – El Fondo Mundial ha publicado hoy nuevas directrices para permitir a los países fortalecer su respuesta al nuevo coronavirus, COVID-19, utilizando las subvenciones existentes de forma rápida, inteligente y pragmática.

Bajo su mandato de luchar contra el VIH, la tuberculosis y la malaria, así como de fortalecer los sistemas para la salud, el Fondo Mundial insta a los países a reprogramar los ahorros de las subvenciones vigentes y redistribuir los recursos infrautilizados para mitigar las posibles consecuencias negativas del COVID-19 en la salud y los sistemas sanitarios. En casos excepcionales, los países podrán reprogramar el financiamiento de subvenciones vigentes para responder al COVID-19.

“Al igual que ocurrió con el Ébola, el Fondo Mundial está comprometido a adoptar un enfoque pragmático y flexible para ayudar a los países a luchar contra el COVID-19”, destacó Peter Sands, Director Ejecutivo del Fondo Mundial. “Nuestra prioridad es garantizar la continuidad de programas vitales para erradicar el VIH, la tuberculosis y la malaria. Sin embargo, el COVID-19 podría alejarnos de esta senda. Las personas infectadas por VIH, tuberculosis y malaria pueden ser más vulnerables al nuevo virus ya que sus sistemas inmunológicos están debilitados”.

Los sistemas sanitarios sólidos son esenciales para ayudar a los países a responder al COVID- 19 y reforzar la seguridad sanitaria. El Fondo Mundial es el mayor proveedor multilateral de subvenciones para fortalecer los sistemas sanitarios: invierte más de 1.000 millones de USD al año en componentes clave, tales como trabajadores de salud comunitarios, sistemas de vigilancia de enfermedades, cadenas de suministro y redes de laboratorio.

El COVID-19 podría frustrar los progresos en la lucha contra el VIH, la tuberculosis y la malaria si causa interrupciones del tratamiento o de otras intervenciones, así como de las cadenas de suministro de medicamentos esenciales y otros productos médicos. La experiencia con el brote de Ébola en 2015 en África occidental nos enseñó que, si no se toman las medidas de mitigación oportunas, las muertes adicionales por enfermedades existentes como la malaria pueden ser al menos tan elevadas como las del propio brote.

El Fondo Mundial recomienda encarecidamente a los países que evalúen y adopten medidas inmediatas siguiendo las directrices de la OMS. Debe prestarse especial atención a la protección de los trabajadores sanitarios, la comunicación con las comunidades afectadas, el

mantenimiento de los servicios básicos, la coordinación de la cadena de suministros, el reabastecimiento inmediato de las existencias, la desinfección de los bienes y la gestión de los deshechos.

Las nuevas directrices sobre el COVID-19 incluyen, entre otras, las siguientes actividades: evaluación de preparación frente a la epidemia, pruebas de laboratorio, transporte de muestras, utilización de infraestructuras de seguimiento, control de la infección en las instalaciones y campañas de información.

El Fondo Mundial pondrá en marcha un proceso rápido de toma de decisiones para quienes soliciten apoyo en relación con el COVID-19.

El Fondo Mundial sigue trabajando en estrecha colaboración con sus asociados a nivel mundial, regional y nacional para estar preparados y responder al COVID-19, movilizando recursos para la CEPI (Coalición para la Preparación e Innovación frente a Epidemias), movilizando al sector privado, garantizando el suministro de productos médicos vitales y acelerando el desarrollo de diagnósticos para respaldar el liderazgo global de la OMS en la respuesta mundial.

Descargar