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Los países buscan formas innovadoras de mitigar el impacto de las interrupciones y mantener los servicios en funcionamiento

6 de julio de 2020

Fuente: who.int

Un total de 73 países han advertido que corren el riesgo de que se agoten las existencias de medicamentos antirretrovíricos como consecuencia de la pandemia de COVID-19, según una nueva encuesta de la OMS realizada en vísperas de la conferencia bianual de la Sociedad Internacional del SIDA. Se han recibido notificaciones de 24 países para informar bien de la bajada a niveles críticos de las reservas de antirretrovíricos o bien de alteraciones en el suministro de estos medicamentos que salvan vidas.

La encuesta se realizó tras la reunión de un grupo de modelización convocada por la OMS y ONUSIDA en mayo, en el que se preveía que una interrupción de seis meses en el acceso a los medicamentos antirretrovíricos podría resultar en una duplicación de las muertes relacionadas con el SIDA en África subsahariana solo en 2020.

Se estima que, en 2019, 8,3 millones de personas contaban con tratamientos antirretrovíricos en los 24 países que actualmente adolecen de escasez de suministros. Esto representa aproximadamente un tercio (el 33 %) de todas las personas en tratamiento contra el VIH a nivel mundial. Si bien no existe una cura para el VIH, los tratamientos antirretrovíricos pueden controlar el virus y prevenir la transmisión sexual a otras personas.

Entre las causas citadas en la encuesta se encuentran la incapacidad de los proveedores para entregar a tiempo los medicamentos antirretrovíricos y el cierre de los servicios de transporte terrestre y aéreo, junto con el acceso limitado a los servicios de salud dentro de los países como consecuencia de la pandemia.

«Las conclusiones de esta encuesta son profundamente preocupantes», afirmó el Dr. Tedros Adhanom Ghebreyesus, Director General de la OMS. «Los países y sus asociados para el desarrollo deben hacer todo lo posible para garantizar que las personas que necesitan tratamiento contra el VIH sigan teniendo acceso a él. No podemos permitir que la pandemia de COVID-19 revierta los logros cosechados con tanto esfuerzo en la respuesta mundial a esta enfermedad».

Progreso estancado

Según los datos publicados hoy por ONUSIDA y la OMS, el número de nuevas infecciones por VIH disminuyó un 39 % entre 2000 y 2019. Las muertes relacionadas con el VIH se redujeron en un 51 % en ese mismo periodo y se salvaron alrededor de 15 millones de vidas mediante el uso de los tratamientos antirretrovíricos.

No obstante, los avances hacia las metas mundiales se están estancando. En los últimos dos años, el número anual de infecciones nuevas por VIH se contuvo en 1,7 millones y solo se logró una ligera reducción en el número de muertes relacionadas con el VIH, de 730 000 en 2018 a 690 000 en 2019. A pesar de los constantes avances en la ampliación de la cobertura del tratamiento —en 2019 recibirán medicamentos antirretrovíricos más de 25 millones de personas que los necesitan— no se alcanzarán las metas mundiales más importantes para 2020.

Los servicios de prevención y pruebas del VIH no están llegando a los grupos que más los necesitan. Será fundamental que los servicios de prevención y pruebas de eficacia comprobada estén mejor enfocados para revitalizar la respuesta mundial al VIH.

Orientación de la OMS y acción de los países

La COVID-19 podría agravar la situación. Recientemente, la OMS elaboró unas orientaciones para los países sobre cómo mantener de forma segura el acceso a los servicios esenciales de salud durante la pandemia, incluidas todas las personas que están afectadas o viven con el VIH. En las orientaciones se alienta a los países a limitar las interrupciones en el acceso al tratamiento del VIH facilitando medicamentos para varios meses, una política mediante la cual los medicamentos se prescriben por periodos de tiempo más largos, hasta seis meses. Hasta la fecha, 129 países han adoptado esta política.

Los países también mitigan el impacto de las interrupciones mediante los esfuerzos por mantener los vuelos y las cadenas de suministro, la participación de las comunidades en el suministro de medicamentos para el VIH y la colaboración con los fabricantes para resolver los problemas logísticos.


Nuevas oportunidades para tratar el VIH en los niños pequeños

En la conferencia de la Sociedad Internacional del SIDA, la OMS hará hincapié en que los progresos mundiales en la reducción de las muertes relacionadas con el VIH pueden acelerarse si se intensifica el apoyo y los servicios a las poblaciones desproporcionadamente afectadas por la epidemia, incluidos los niños pequeños. Se estima que en 2019 hubo 95 000 muertes relacionadas con el VIH y 150 000 nuevas infecciones en niños. Solo recibía el tratamiento antirretrovírico alrededor de la mitad (el 53 %) de los niños que lo necesitaban. La falta de medicamentos óptimos con formulaciones pediátricas adecuadas es un obstáculo de larga data para mejorar los resultados sanitarios de los niños que viven con el VIH.

El mes pasado, la OMS acogió con agrado la decisión de la Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos de aprobar una nueva formulación de 5 mg de dolutegravir para lactantes y niños mayores de 4 semanas y con un peso superior a 3 kg. Con esta decisión se garantiza que todos los niños tengan acceso rápido a un medicamento óptimo que, hasta la fecha, solo ha estado disponible para adultos, adolescentes y niños mayores. La OMS se ha comprometido a acelerar la precalificación del dolutegravir como medicamento genérico para que los países puedan utilizarlo lo antes posible para salvar vidas.

«Gracias a la colaboración de múltiples asociados, es probable que a principios de 2021 dispongamos de versiones genéricas de dolutegravir para los niños, lo que permitirá reducir rápidamente el costo de este medicamento», dijo la Dra. Meg Doherty, Directora del Departamento de Programas Mundiales de VIH, Hepatitis e ITS de la OMS. «Esto nos dará otra nueva herramienta para llegar a los niños que viven con el VIH y mantenerlos vivos y saludables».

Lucha contra las infecciones oportunistas

Muchas de las muertes relacionadas con el VIH son el resultado de infecciones que se aprovechan del debilitamiento del sistema inmunitario de la persona. Entre ellas, se incluyen las infecciones bacterianas, como la tuberculosis, las infecciones víricas, como la hepatitis y la COVID-19, las infecciones parasitarias como la toxoplasmosis y las infecciones fúngicas, incluida la histoplasmosis.

Hoy, la OMS publica unas orientaciones nuevas para el diagnóstico y el tratamiento de la histoplasmosis en las personas que viven con el VIH. La histoplasmosis tiene una alta prevalencia en la Región de las Américas de la OMS, donde cada año se registran 15 600 nuevos casos y 4500 muertes entre las personas que viven con el VIH. Podrían salvarse muchas de esas vidas mediante el diagnóstico y el tratamiento oportunos de la enfermedad.

En los últimos años, el desarrollo de pruebas diagnósticas altamente sensibles ha permitido una confirmación rápida y precisa de la histoplasmosis y el inicio temprano del tratamiento. Sin embargo, los diagnósticos innovadores y los tratamientos óptimos para esta enfermedad aún no están ampliamente disponibles en entornos con recursos limitados.