Fuente: Corresponsales Clave

Por: Marlene Caero

Por años, las luchas de las mujeres trans han estado englobadas dentro de los colectivos LGBTI y a la sombra de otras agendas. Esto ha ido cambiando. Hoy en día, tienen demandas propias, han tocado puertas gubernamentales y forman parte de procesos de tomas de decisión en los Mecanismos de Coordinación País (MCP), es el caso de OTRANS Reinas de la Noche. 

La población de mujeres trans es una de las más vulnerables a la epidemia por VIH debido al estigma, discriminación, falta de oportunidades laborales y violencia que sufren. Varios países han registrado muertes de mujeres trans por crímenes de odio. Siendo Latinoamérica y el Caribe la región con mayor cantidad de casos. 

De acuerdo a información provista por Dory Luca, Coordinadora del MCP Guatemala, la población trans es quien tiene el índice más alto de transmisión del VIH, estudios que se han hecho han registrado que tienen un 25% de prevalencia de VIH, es una población en riesgo. 

OTRANS Reinas de la Noche

Ante la invisibilización, en 2004 nace OTRANS y hasta la fecha es liderada por y para mujeres trans. “Hemos incluido el feminismo, derechos sexuales y reproductivos, trabajamos la educación, el trabajo, tenemos un observatorio, nos parece muy importante sensibilizar”, comenta Stacy  Velásquez, mujer trans, migrante, estudiante de derecho y, actualmente, directora de OTRANS.

OTRANS participa activamente en los procesos vinculados a las subvenciones del Fondo Mundial, en su diseño e implementación

OTRANS decidió vincularse y trabajar en el marco de las subvenciones del Fondo Mundial. Actualmente cuentan con una clínica, una unidad móvil y un proyecto de Prevención de VIH. Brindan tamizaje, prevención combinada, acceso a condones, lubricantes, profilaxis pre exposición (PrEP) y post exposición (PEP). Tienen 10 promotoras de prevención combinada, una en la clínica y 9 en otras áreas geográficas del país. Aproximadamente 700 mujeres trans son atendidas al año en la clínica  y en sus acciones de prevención llegan a más de 2574 mujeres trans al año. 

“Somos la única organización (de personas trans) en la región centroamericana que manejamos fondos del Fondo Mundial como subreceptoras independientes, (…) es desde, por y para nosotras mismas”, aclara Stacy. “Desde el 2012 lo venimos gestionando y gerenciando. Ha sido una pelea muy fuerte dentro del MCP, estar ahí dentro y conocer los mecanismos, las políticas, las normas del Fondo Mundial. Muchas lideresas que estuvieron en representación del sector trans dentro del MCP pues ya murieron, compañeras que hicieron cambios en los estatutos del MCP porque eran excluyentes… Se ha hecho un trabajo muy fuerte para que el liderazgo de las mujeres trans en Guatemala sea reconocido”, menciona la activista.

Mujeres Trans en el MCP 

Tanto Sacy como Dory coinciden en que fue una lucha y mucho trabajo político el ganar un espacio en el MCP para las mujeres trans.

Stacy Velásquez, directora de OTRANS.

“Las organizaciones de hombres gay tenían los recursos, nos dimos cuenta que esos recursos también eran para mujeres trans, y aparte de eso que éramos una subcategoría, entonces nos costó mucho, yo creo que a nivel de Latinoamérica también, pero creo que Guatemala fue uno de los países que más peleo, fue uno de los impulsores para cambiar esas políticas del Fondo Mundial de financiamiento y sacarnos de la subcategoría de HSH”, menciona Stacy Velásquez

“Depende de la abogacía que hagan las poblaciones para ganarse el estar en un lugar, porque no es algo que se les ofrezca, sino es algo por lo que han luchado, en todos los países debería haber abogacía para que estas poblaciones tengan una silla dentro del MCP, porque de todas maneras el Fondo Mundial es a estas poblaciones a las que más dedica su apoyo financiero,” señala Dory Luca

Stacy comenta que actualmente han realizado una solicitud de asistencia técnica debido a que han tenido observaciones específicas sobre la propuesta presentada en la última ventana de financiamiento, referente a sus puntos de vigilancia de Derechos Humanos y Situación de sistemas de Denuncia y actualmente trabajan en ello “Empezó el 10 de febrero de este año, ya hicimos la primera consulta con sociedad civil, ya se hizo el primer análisis de fuentes secundarias, tenemos muy buena comunicación con el Fondo Mundial, estamos muy activas, dinámicas en esto que creo que va a ser una aventura muy interesante”, comenta Stacy quien no revela muchos detalles al respecto, pero manifiesta su emoción en el trabajo que están realizando. 

Pregunta, involúcrate, organízate 

Cuando se piensa en este trabajo realizado en Guatemala y cómo replicarlo, Dory hace referencia al trabajo de hormiga de estas mujeres trans: “Ellas han hecho una profunda abogacía y trabajo político, los espacios no se los han regalado. Han trabajo a nivel del Congreso, a nivel de la Procuraduría de los Derechos Humanos, han hecho una estrategia trans que se aprobó en el Ministerio de Salud y ahorita están tratando de introducir, no solo en el papel si no que el trabajo de ellas sea reconocido y no sean discriminadas, (…) es un trabajo de hormiga que no se logra de un momento a otro sino con el paso de los años, un trabajo de liderazgo de las poblaciones trans para acceder a los espacios que tienen ahora en Guatemala”.

Finalmente, Dory menciona que “hay que reconocer que el financiamiento del Fondo Mundial ha permitido que las poblaciones vulnerables se desarrollen porque al tener este financiamiento con el cual estas poblaciones pueden llegar a ser subreceptoras las hace crecer”. 

“Aprendí de mis compañeras, aprendí de la fundadora de la organización, de los procesos. Lo que me empoderó más fue mi propia experiencia de vida, ser una mujer migrante con toda la exclusión de mi familia y la exclusión social, reflexionar que necesitamos que la gente nos vea como sujetas de derecho y, de hecho, que no nos miren solamente como trabajadoras sexuales, también somos empoderadas”, dice Stacy. 

Velásquez concluye diciendo que el Fondo Mundial ha sido y es muy importante porque les permite visibilizar sus problemáticas epidemiológicas, de derechos humanos y género, les enseña a organizarse y a transparentar procesos y recomienda a las mujeres trans que luchen por estar dentro de los mecanismos locales vinculados al Fondo Mundial, como los MCP, con representación, voz y voto.