Fuente: corresponsalesclave.org

Por: Marlene Caero

Ser mujer trans en países donde se viven situaciones de discriminación hacia las diversidades sexuales y violencia no es sencillo. Sin embargo, hay personas que hacen la diferencia y se atreven a luchar para cambiar la situación, una de ellas fue Andrea González, la reconocida lideresa trans que semanas atrás perdió la vida. 

El 11 de junio, la Organización Trans Reinas de la Noche (OTRANS-RN), pionera en el trabajo desde y para las mujeres trans en Guatemala, comunicó el lamentable fallecimiento de una de sus lideresas, Andrea González, quien también era su representante legal. La joven de 28 años perdió la vida en un ataque violento. 

Andrea Gonzales, activista guatemalteca por los derechos de las mujeres trans.

Cuando se pide a las personas que la conocieron que la definan o describan, no hay una respuesta sencilla; no es fácil definir en pocas palabras a una figura importante para el movimiento de mujeres trans de Guatemala. Muchos coinciden en que fue inteligente, trabajadora y empoderada. Nos hace pensar en los techos de cristal que muchas mujeres empoderadas deben romper a diario y pienso en los muchos más techos que una mujer trans debe romper. Y es que ellas tienen algo,  se atreven; y Andrea se atrevió.

El trabajo de la activista

Conversamos con Dory Lucas Alecio, coordinadora del MCP de Guatemala sobre la importancia de la lideresa para la población de mujeres trans de su país. “El rol que tuvo Andrea en el desarrollo político y social de mujeres trans en Guatemala fue de gran importancia; era una mujer valerosa, inteligente y propositiva que aplicó todos sus conocimientos al desarrollo de herramientas de trabajo para mejorar la condición de mujeres trans en derechos humanos y crecimiento personal”, dice. 

Para Isaí Vela, presidente del MCP, Andrea fue una luchadora que se paraba, expresaba, denunciaba y siempre estaba discutiendo ideas, no de una forma confrontativa, sino basada en información y experiencia, “(..) Andrea, en el movimiento de diversidades y poblaciones clave, fue una mujer que siempre luchó por el espacio de las mujeres trans, dijo que la violencia las atacaba de tal forma que no las dejaba ser libres y, segundo, que eran mujeres que eran inferiorizadas, que eran degradadas a un estatus distinto por simplemente ser ellas (…); el tema del acceso al trabajo, era algo que las mujeres trans veían vetado de los círculos y que consideraban que eso era una lucha de los derechos económicos. Creo que en eso Andrea fue una pionera, en tocar, en abrir espacios, en capacitarse, en explicar; escucharla era asombroso”, comenta.   

Las poblaciones de mujeres trans están entre las más vulnerables a la pandemia del VIH. Guatemala no escapa a esa realidad. Frente a ese panorama OTRANS-RN buscó trabajar en el tema y brindar mejores condiciones a su población para hacerle frente a la pandemia. 

Las líderes son importantes en estos logros y por supuesto el trabajo de Andrea resalta. “Creo que su lucha fue admirable, el aporte que hizo hacia la estrategia de salud de mujeres trans, la aprobación de esta estrategia y la lucha por su operativización creo que es invaluable, es algo que la comunidad trans tiene por la lucha de varias de ellas, incluida Andrea. Siempre fue una fiel defensora de que a través de la estrategia de salud integral para mujeres trans en Guatemala podía existir un impacto significativo y reducir así los nuevos casos de VIH”, menciona Isaí.

Presencia en el MCP Guatemala

Los Mecanismos de Coordinación País son espacios que permiten el intercambio de ideas y es muy importante saber comunicar y hacerse escuchar en dichos espacios. En ese sentido, la lideresa sentó presencia.

“Fue una persona muy organizada y en los momentos que estuvo tanto de suplente como de titular, representando a las personas vulnerables, su presencia se hizo sentir tanto en las discusiones de temas de gran importancia para el MCP, como para las poblaciones que representaba (hombre que tienen sexo con hombres, trans y trabajadoras sexuales).  Su trabajo en la elaboración de propuestas de VIH y Diálogos de País fue eficiente y trascendental, con buenos resultados para las necesidades de la sociedad civil en su conjunto, especialmente desde que surgió la pandemia, hasta su desaparición por un hecho violento”, señala Dory.  

Para Isaí, Andrea dentro del MCP hizo mucho, recuerda reuniones en Panamá, donde por primera vez se vio a una mujer trans que se apropia del tema, mucho más allá de solo el VIH: “(…) ella hablaba de que el VIH las traspasaba mucho, que no solo de VIH se morían, sino por la violencia que generaba el (odio a) ser una mujer trans y que eso era algo que debía también abordarse. Creo que eso fue lo que hizo que muchos cambiaran el pensamiento de que solo era el tema VIH con las mujeres trans, sino había un entorno distinto que las obligaba a ese contexto de riesgo del VIH y, ahí, el aporte de Andrea fue valiosísimo para que los miembros y la Asamblea del MCP pudieran reaccionar a que las mujeres trans necesitaban abordarse desde las propuestas de país, los temas de violencia basada en género para mujeres trans”.

“Difícil rescatar en la memoria el importante trabajo realizado por Andrea en su rol de activista y defensora de los derechos (de las) trans, en el Congreso de la República, Ministerio de Salud, Procuraduría Derechos Humanos, Ministerio Público y con sus colegas. Siempre la admiré como mujer y por su desarrollo personal en las condiciones tan adversas que ofrece nuestro país a las poblaciones LGBTI”, finaliza Dory. 

Las personas que dejan huella son aquellas que se atreven a cambiar las cosas y provocan el cuestionamiento de lo establecido. Andrea así lo hizo, Guatemala y Latinoamérica lamentan su partida.